Rentar parece sencillo, pero hay detalles clave que muchos inquilinos no revisan y que después se convierten en problemas. Aquí te decimos qué no puedes pasar por alto.
La renta de una propiedad implica más que gustarte el espacio y negociar el precio. Antes de firmar cualquier contrato, hay una serie de elementos que deberías revisar con calma. Detectar un problema antes de rentar te puede ahorrar meses de complicaciones.
La documentación del inmueble es el primer punto. Solicita el predial reciente del dueño para confirmar que está pagado. Si hay adeudos de agua o de mantenimiento en condominio, asegúrate de que estén liquidados antes de que firmes. También es recomendable que el propietario te muestre que el inmueble no tiene juicios activos o hipotecas que pongan en riesgo la ocupación.
El contrato de arrendamiento es el documento más importante. Debe incluir: el precio mensual de renta, la forma y fecha de pago, el monto del depósito en garantía, las condiciones para hacer modificaciones al inmueble, quién paga qué servicios, y las condiciones para la rescisión anticipada. Evita contratos de una sola página; un buen contrato protege tanto al inquilino como al arrendador.
El depósito en garantía normalmente equivale a uno o dos meses de renta. Es importante que el contrato especifique en qué condiciones se devuelve y en cuánto tiempo. Si hay daños preexistentes en el inmueble, documéntalos fotográficamente antes de mudarte para no cargar con ellos al salir.
El inventario es algo que muchos inquilinos pasan por alto. Si la propiedad se renta amueblada o semi-amueblada, pide un inventario firmado de todo lo que está incluido: muebles, electrodomésticos, accesorios de cocina y baño. Esto te protege si hay disputas al momento de entregar.
Revisa el estado físico del inmueble con detalle: humedad en paredes o techo, funcionamiento del drenaje, estado de las instalaciones eléctricas e hidráulicas, ventanas y cerraduras, y el funcionamiento de todos los aparatos incluidos. Si algo no funciona bien, pide que lo corrijan antes de firmar o que lo descuenten del precio.
Pregunta también sobre el nivel de ruido en la zona y la seguridad del fraccionamiento o edificio. Esto es difícil de evaluar en una sola visita, pero puedes intentar hacer una visita en distintos horarios del día.
Con una revisión cuidadosa antes de firmar, la mayoría de los problemas comunes en arrendamiento se pueden evitar. En BLAV te acompañamos en todo el proceso: desde la búsqueda hasta la firma del contrato.
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